Lleno de estrategias superficiales y cuestionables el nuevo “Plan Integral de Reconstrucción Social y Prevención de la Violencia en Puerto Rico” presentado por el gobernador, Pedro Pierluisi. El plan se presenta como una solución a la violencia en el País pero omite la violencia estructural, sistémica, racista, económica, política y ambiental. Estas violencias omitidas sostienen acciones gubernamentales como cerrar escuelas, criminalizar a comunidades marginalizadas y robarle dinero al país.