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BREL1| Publicado el 21 noviembre 2009
Esta es la segunda de una serie de reportajes sobre la lucha de las comunidades y el problema de vivienda en Puerto Rico.
Una comunidad que fue establecida hace más de 100 años en el barrio Vigía del sector Islote y que goza de estar localizada cerca de una de las atracciones turísiticas más visitadas en el pueblo de Arecibo, La Poza del Obispo sufre hoy en carne propia lo que es la descarada expropiación de sus derechos y la alianza del gobierno PNP con uno de los ricos corruptos existentes en Puerto Rico.
La Poza del Obispo es una playa privilegiada que cuenta con dos entradas de agua provenientes del océano Atlántico y que siempre había estado accesible al público en general hasta que el Sr. Juan Alvaro Chapel se fijó en ella con intenciones de privatizarla. Según, Ismenia González-Colón, residente del sector Islote y portavoz de la comunidad, “el gobierno, la alcaldía de Arecibo y ARPE le otorgaron los permisos y 10 cuerdas de terreno dentro de las cuales se incluye la playa, al Sr. Chapel quien pretende desde levantar un hotel hasta dragar las dunas de arena en la Poza”.
Según González Colón, ocurrieron dos incidentes que levantaron la indignación de la gente que como ella viven en el área “el primero fue que de la noche en la mañana, el Sr. Chapel contrató a unos guardias privados y puso unos pilotes tapando así las entradas públicas a la playa. Y el segundo, que como consecuencia de los pilotes, un niño bañista que se ahogaba en la poza se vió imposibilitado de recibir asistencia médica rápidamente y murió al día siguiente en el hospital”. Desde ese momento, residentes del sector Islote se organizaron para conformar el Comité en Defensa de la Poza del Obispo. “En una reunion que tuvimos el 25 de mayo de 2009, decidimos que íbamos a hacer desobediencia civil para defender el derecho de la gente pobre a utilizar esta playa que es pública”. El campamento se establece ante la inacción del DRNA de atender las querellas presentadas por los miembros de la comunidad denunciando que se estuviera removiendo arena de una duna, construyendo pilotes bloqueando el acceso vehicular a la playa, entre otras cosas sin contar con permisos pertinentes al momento. El campamento en efecto logra detener las obras.
El Comité en Defensa de la Poza del Obispo pide al gobierno que se revoque el contrato que se le otorgó al Sr. Chapel (quien tiene deudas casi millonarias con el gobierno) y que escuche las propuestas que tienen los residentes. “Nosotros tenemos muy buena comunicación con la Junta de la Comunidad Especial de Vigía y tenemos el interés de levantar una cafetería para con estos fondos levantar un dispensario que beneficie a la comunidad” dice González Colón. Además, el Comité pretende establecer un tipo de Fideicomiso que ayude a darle mantenimiento a la playa y que pueda implantar rondas de salvavidas en la misma. La portavoz del Comité cuenta que la comunidad ha vivido momentos difíciles especialmente en días recientes cuando la policía estatal ha intentado carpetear a las personas activistas del campamento “pero siempre aparece una persona y/o organización solidaria que nos apoya y nos llena de alegría”. Añade además que “a mi no me intimidan por que yo conozco mis derechos y sé que tengo el derecho de proteger el área de la Poza del Obispo”. Por nuestra parte, le reafirmamos al Comité en Defensa de la Poza del Obispo que el MST estará apoyando a la comunidad incondicionalmente y afirmamos que No hay lucha sin triunfo, ni triunfos sin lucha.