| Publicado el 12 febrero 2012
La intervención de las tropas del ejército imperialista francés en Mali logró expulsar a los rebeldes islamistas fuera de los territorios ocupados por éstos empujándolos y dispersándolos hacia la zona norte donde tienen su base de apoyo. Con esta movida el gobierno francés parece haberle devuelto una cierta estabilidad al gobierno en la capital Bamako. Sin embargo, la intervención de las tropas francesas no busca garantizar la paz, libertad y democracia que tanto prometen los gobiernos imperialistas cuando se lanzan a estas aventuras militares. La intervención busca devolverle la estabilidad política a un régimen dictatorial y represivo, con el objetivo evidente de garantizar la seguridad de los intereses franceses en la zona.
El conflicto en la zona norte de Mali comenzó como una guerra de liberación conducida por el Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) para lograr la independencia de la zona norte del resto del país africano. Actualmente la situación es sumamente complicada, ya que a una guerra de liberación que en un principio tenía un fuerte contenido étnico, se le sumó la irrupción de grupos militares islámicos vinculados en la mayoría de los casos a la organización AlQaeda en el Magreb Islámico (AQMI). Estos grupos islámicos fueron los que lograron el control de ciudades y pueblos importantes de la zona norte de Mali durante las últimas semanas, imponiendo la Ley Islámica.
Mali es uno de los países con más pobreza en el mundo. Con una economía fundamentalmente agrícola y minera, cuenta con una riqueza natural incalculable que lo hace un diamante ante los ojos del capital imperialista europeo y americano.
Durante la década del 90 experimentó un crecimiento económico a costa de la “flexibilización” de las leyes de explotación minera y de un influjo de inversión de capital extranjero en esta industria. Como es típico en los países dependientes mientras la economía reportaba crecimiento la masa del pueblo y los trabajadores se mantuvo sumida en la pobreza, sometidos a condiciones extremas de super-explotación.
La intervención del gobierno francés en el conflicto de Mali tiene como principal objetivo estabilizar y mantener bajo control su zona de influencia neocolonial al oeste de África. El gobierno francés intervino en el conflicto para proteger sus intereses estratégicos y las inversiones del capital francés en la zona en conflicto y el área geográfica circundante. Sobre todo con el objetivo de garantizar el control hegemónico de los yacimientos de petróleo, uranio y otros minerales y recursos naturales, dentro del contexto de la crisis del capitalismo internacional.
Aunque el gobierno francés asegura que el retiro de las tropas es inminente, ha dejado
claro que una parte sustancial permanecerá en la región norte del país africano con el objetivo de mantener a raya a los grupos islá-micos rebeldes. Ante este complicado escenario los y las socialistas debemos exigir el respeto al derecho a la autodeterminación de Mali y la región del Magreb, repudiando la intervención imperialista.
Algunos datos sobre Mali:
-La República de Mali queda al noreste de África y tiene una población de 15 millones de habitantes.
-Durante el siglo XIX fue colonia de Francia de la que se independizó en el 1960.
-Es uno de los países más pobres del mundo, siendo el salario promedio de los trabajadore $1,500 dólares anuales.
-Desde enero de 2012 una rebelión al norte del país lucha por la independencia de dicho sector.