| Publicado el 22 enero 2002
redaccióBREL
Bandera Roja
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En el 2001 ninguno de los sindicatos que representan trabajadores bajo la Ley 45 logró negociar cláusulas económicas. Esto es reflejo por un lado de la política de «austeridad» para los trabajadores de la actual administración y por otro de la debilidad de las organizaciones sindicales del sector público, en parte por las serias limitaciones que impone la Ley 45. La política de «pacto social» y «cumbre social» de muchos de los lideratos sindicales, una política de colaboración con los patronos, evita que puedan desarrollar un trabajo militante y combativo para mejorar las condiciones de trabajo y económicas de los obreros que representan. Si el 2002 conlleva un resurgir de la economía, tal como auguran algunos analistas, está por verse si los trabajadores permitirán que la administración de Sila Calderón siga imponiéndoles su política de austeridad.