Hacia una asamblea combativa
Boletín Bandera Roja
Unión de Juventudes Socialistas de Mayagüez (UJS-MSP)
*A continuación reproducimos un boletín Bandera Roja, el Órgano Oficial de la Unión de Juventudes Socialistas. Este boletín aunque no tiene fecha exacta asumimos que fue publicado durante el semestre de agosto a diciembre del 1981.
Sin lugar a dudas la Universidad de Puerto Rico se encuentra sumida en el estado más avanzado de la aguda crisis que en las últimas décadas la ha venido azotando. El impuesto aumento uniforme y triplicado en el costo de la matrícula ha sido el paso con el que los administradores han puesto a la institución que dicen dirigir, y a ellos mismos, en un callejón sin salida. Veamos.
Desde enero del 81 se filtra el rumor de un posible aumento en la matrícula. Seguido de éste el señor Almodóvar junto al CES, se enfrascan en una masiva campaña de propagandización de la supuesta debacle presupuestaria del sistema universitario público. En esos momentos preparaban el terreno para impulsar el aumento. Esta movida se enlodaba con el jugoso aumento de sueldo que meses antes éste mismo señor, los rectores y decanos de los diferentes recintos se otorgaron:
- Almodóvar de $30,000 a $40,000
- Miró Montilla y Alemañy de $29,000 a $40,000
- Stuart Ramos y otros decanos de $29,000 a $37,000
Se enlodaba además la mencionada campaña para justificar el aumento con la noticia de que hubo recintos que operaron con superávit de más de un millón de dólares y con el dato de la universidad es la única agencia pública que en estos momentos mantiene al día los pagos por concepto de luz, agua, y otros servicios, los cuales casi todas las agencias que dicen estar en crisis presupuestaria, mantienen atrasados. Por lo anterior nos obligan a sostener que la llamada crisis presupuestaria en la universidad es una falacia y burdas mentiras los argumentos para justificarla.
Nos obligan a sostener también que con el derroche de fondos y la mala administración no se mantiene a flote institución alguna. Unos meses más tarde, para julio, aparece con carácter de oficialidad el anuncio de un aumento triple en el costo de matrícula. Este con el dato contradictorio de que, por un lado, los administradores sostenían que dicho aumento sería absorbido por las ayudas económicas y por el otro el informe de agencias federales y locales el cual indicaba que la B.E.O.G. se redujo en un 6% y el que el año que viene la reducción sería de un 12%. Ante ésta situación nos vemos obligados a concluir:
- que el aumento fue impuesto (no se tomaron en cuenta las claves y concretas medidas que presentó el estudiantado para zanjar el problema).
- que no medió un estudio serio y profundo por parte de los administradores al tomar esa acción.
- que este aumento afecta de manera grave la base material de miles de estudiantes hijos de trabajadores poniendo en peligro la permanencia de éstos en la universidad (el hecho de que el estudiante pueda pagar su matrícula con su ingreso por concepto de beca y entrada familiar, no implica que éste pueda cubrir otros gastos durante el semestre lo que lo obligaría a abandonar los estudios).
De aquí que el movimiento estudiantil que se ha levantado en protesta contra el alza uniforme ha sido el más amplio y masivo de toda la historia de la lucha estudiantil. Esto acompañado de varios elementos fundamentales que no podemos pasar por alto.
1. La incapacidad de los administradores para ofrecer alternativas que den con la solución al problema.
2. La firmeza, claridad y profanidad de los objetivos y planteamientos del estudiantado.
Esta situación ha conducido por un lado al arrinconamiento de los jerarcas universitarios, ante lo que han optado por acciones de intimidación y represión. Como ejemplo están las medidas policíacas implementadas en varios recintos con lo que se han ganado el rechazo de todos los sectores del pueblo. Por otro lado el estudiantado ha hecho uso de todas las medidas y recursos a su alcance en ánimo de que sea el diálogo sensato y la negociación entre las partes lo que ponga fin al conflicto. Han sido estas gestiones las que han caracterizado al movimiento en Mayagüez, Río Piedras y otros recintos, acompañados claro está con las debidas acciones de protesta y movilización que aquilaten y den base a nuestro poder de negociar. En nuestro recinto el Comité Contra el Alza Uniforme ha realizado, entre otras, las siguientes tareas las cuales dan testimonio de lo que hemos planteado.
- boletines y hojas de carácter educativo y propagandístico.
- carta abierta al rector de nuestro recinto planteando nuestras posiciones y pidiéndole que se defina.
- innumerables gestiones para entablar el diálogo con el rector.
- una visita al Consejo de Educación Superior.
- petición de permiso para celebrar una asamblea la cual desde un principio fue exigida por el estudiantado
Tanto las gestiones de diálogo como la petición para celebrar la asamblea nos han sido negadas. El rector ha planteado que no está dispuesto a recibirnos, y el señor Stuart Ramos se ha opuesto tajantemente a la celebración de una asamblea y su respuesta se ha caracterizado por los insultas u las obscenidades contra los estudiantes. En nuestra visita al CES (en la cual nos proponíamos entregar una propuesta que contenía nuestras demandas) se negaron a recibirnos y varios miembros de ese cuerpo (entre ellos el Sr. Ramón Mellado) que allí se encontraban abandonaron el lugar sin prestarle atención a la comisión de estudiantes que los visitara. Los jerarcas se limitaron a movilizar varias patrullas policíacas estatales los cuales informaron, en el estilo que los caracteriza, que nos estaban esperando y que tenían órdenes de permitirnos entrar.
La respuesta que los sectores aletas del estudiantado hemos recibido en nuestras gestiones para buscarle salida a la actual crisis ha sido las formulaciones de cargos, los arrestos, la intimidación y estado policiaco en que se encuentra el recinto de Río Piedras en estos momentos. El descalabro moral y la corrupción que alberga a los administradores son la nota predominante en este momento. Es así como sus acciones prosiguen la vía de la mentira, la antidemocracia y la represión. Aducen ellos que están dispuestos al diálogo si se desiste de la huelga mientras en Mayagüez, que no estamos en huelga, gestionamos el diálogo y como respuesta recibimos un “no” rotundo acompañado de la acostumbrada frase de que el aumento uniforme en las matrículas no es tema de discusión.
La Unión de Juventudes Socialistas sostiene:
-que es precisamente ese aumento uniforme triplicado el que ha provocado la crisis.
-que ante la intransigencia, la represión, el engaño y la desesperación de los administradores es la firmeza, la sensatez y la combatividad del estudiantado lo que tiene que imponerse.
-que la llave para dar salida a la crisis es que medie la negociación entre las partes para lo que estas deben estar dispuestas al diálogo.
-que ese diálogo tiene que partir de lo que hemos señalado constituye la base de la crisis: El aumento uniforme.
-que exigimos la derogación o reducción sustancial del aumento y el alto a la represión policíaca como condición para entablar el diálogo y entrar a negociar aspectos de la crisis, tales como que se inicien estudios sobre la viabilidad del mecanismo de pago ajustado y se comiencen las discusiones para establecer una nueva ley universitaria.
La tarea importante a corto plazo que el momento histórico exige es la celebración de una asamblea general de estudiantes. Esta ha sido solicitada desde principios de semestre por amplios sectores del estudiantado. El temor y la desesperación del decano y el rector no lo permiten conceder permiso para la misma. Se ha determinado en los tribunales que el no permitir la celebración de una asamblea es ilegal (en el caso de los estudiantes del Colegio Regional de Humacao). La alternativa de un paro definido de varios días está planteada como una de las determinaciones que el estudiantado debe ratificar en dicha asamblea como una medida de presión que nos permita quebrar la intransigencia de los administradores.
¿Por qué entendemos que el paro es viable?
1. El estudiantado ha intentado de manera seria y responsable en múltiples ocasiones y por diversas vías el diálogo a lo que la administración se ha negado.
2. El movimiento estudiantil no puede aplazar los trabajos y las acciones necesarias para crear las condiciones para exigir que nuestras demandas (las cuales hemos dejado claras anteriormente) se atiendan.
3. Si el estudiantado no se manifiesta con medidas que obliguen a la administración al diálogo el próximo semestre habrá que pagar matrícula triplicada con las consiguientes reducciones en las ayudas económicas y aumentos en los costos de otros servicios de los que se tiene que valer el estudiante. Hemos tenido acceso a un documento administrativo en el cual se contempla otro aumento para el 84-85. Aplazar tareas será enfrentar la crisis de manera más recia posteriormente.
4. El estudiantado tiene que detener la ola represiva lanzada por la administración y solidarizarse con la lucha de los estudiantes en otros recintos.
Los que defendemos el verdadero derecho al estudio y a la educación no lo hacemos para beneficio de unos pocos privilegiados ni para el periodo que estamos estudiando; luchamos para garantizarle una educación de calidad a los hijos de los trabajadores y a los más amplios sectores de nuestro pueblo de manera permanente.
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